“Alerta en el Senado”

Lo que hoy se decida podría ser fundamental para el devenir de nuestro sistema político, que requiere con urgencia dar una señal que contrib

18-01-2016

DECIR QUE los partidos políticos son indispensables para cualquier democracia, resulta a ratos una tediosa declaración que no pasa más allá de las buenas maneras, especialmente si consideramos el alicaído momento reputacional que atraviesan, junto a sus principales dirigentes. Con todo, y cualquiera sea el nombre con el que queramos designarlos, subyace al modelo de una democracia representativa la existencia de sólidas estructuras de intermediación entre el poder formal y los ciudadanos.

Los casos de corrupción y la consecuente crisis política, permitieron  generar una oportunidad. En efecto, quizás como nunca hemos tomado conciencia de los cambios que debemos introducir en nuestros sistema institucional, más todavía cuando las internas y transversales defensas corporativas han sido parcialmente debilitadas.

Digo parcialmente, por cuanto pese a que el proyecto de reforma a los partidos políticos que despachó la Cámara de Diputados contiene interesantes avances, no fue posible abordar materias sustantivas para su buen funcionamiento, las que no sólo contribuyen a una mayor transparencia y representatividad, sino que resultan indispensables de incorporar en forma previa a que estas organizaciones comiencen a recibir financiamiento público.

Estos elementos son: más competencia, por la vía de revisar los requisitos para constituir partidos políticos, eliminando las asimetrías y barreras de entrada para las nuevas organizaciones; supervisión externa, la que debe ejercerse sobre los procesos eleccionarios internos, por parte de agentes que garanticen la mayor imparcialidad y transparencia; democracia interna, lo que impone que los organismos de decisión sean elegidos ponderando de igual manera el voto de todos los militantes; discriminación positiva, especialmente por la consideración de cuotas que corrijan los obstáculos que impiden a las mujeres una mayor y plena participación política; por último, y quizás lo más importante, sanciones reales y efectivas, que alienten los incentivos para no soslayar el cumplimiento de leyes que, hasta le fecha, son solo letra muerta.

Justamente hoy, en una sesión extraordinaria que efectuará el Senado para revisar y sancionar este proyecto, se resolverán éstas y otras importantes materias. Pese a que diversas organizaciones, fuerzas políticas y personas suscribieron esta semana una declaración donde se solicita abordar estos puntos, dicha petición no fue firmada por ningún partido político de la Nueva Mayoría o la Alianza por Chile, como tampoco contiene la rúbrica de un solo senador que adscriba a  dichas coaliciones.

Lo que hoy se decida podría ser fundamental para el devenir de nuestro sistema político, que requiere con urgencia dar una señal que contribuya a la mayor confianza de los ciudadanos y, por esa vía, recuperar la representatividad que han perdido nuestros dirigentes políticos y sus principales instituciones. No queda más que poner los ojos en lo que decidan nuestros senadores.


Disponible en La Tercera.

* Fotografía La Tercera.