“Asesoría técnica a parlamentarios”

La complejidad de las políticas públicas que se discuten en el Congreso y la repercusión que estas tienen en la vida diaria de las personas ameritan que los parlamentarios puedan contar con una institucionalidad adecuada.

29-11-2016

*Carta a Diario El Mercurio 29 de noviembre 2016

Señor director:

Un editorial de su medio y dos cartas publicadas la semana pasada enfatizan, a propósito de la discusión de la Ley de Presupuestos, la necesidad de fortalecer el trabajo parlamentario.

Compartiendo la preocupación anterior, en abril de este año, Espacio Público propuso crear, dentro del Congreso, una Dirección Parlamentaria de Análisis Técnico (DPAT) que cuente con un equipo de profesionales de excelencia que dé asesoría técnica políticamente neutra a los parlamentarios en el proceso presupuestario y en la validación de los cálculos financieros de leyes que impliquen gasto público. La Dirección también daría asesoría en el análisis costo-beneficio social de proyectos de ley que no impliquen gasto público, así como en el estudio y prevención de problemas de implementación legal y administrativa en todos los proyectos. Ello busca evitar que leyes aprobadas terminen siendo difíciles de llevar a la práctica y, a la vez, que cumplan con sus objetivos.

La creación de la DPAT debiera incluir la obligación de que el Ejecutivo entregue la información y los antecedentes en los que basa sus iniciativas legales, además de los informes presupuestarios, de modo que el Congreso pueda comparar sus propios análisis con aquellos que sustentan las propuestas del Ejecutivo.

La complejidad de las políticas públicas que se discuten en el Congreso y la repercusión que estas tienen en la vida diaria de las personas ameritan que los parlamentarios puedan contar con una institucionalidad adecuada, la información necesaria y un equipo técnico especializado que sirva de contrapeso a las propuestas del Ejecutivo, emparejando así la cancha técnica entre ambos poderes del Estado. Con ello mejoraría la discusión de iniciativas legales de alto impacto, adaptando a nuestra realidad modelos exitosos de otros países, como la CBO en Estados Unidos, el CPB de Holanda y la NABO y la NARS de Corea del Sur.

*Disponible en El Mercurio