“Chile y el gobierno abierto”

La Alianza de Gobierno Abierto se lanzó en el año 2011, liderada por el Presidente saliente de Estados Unidos. Su objetivo es incentivar que los países se comprometan con cambios en materia de rendición de cuentas, transparencia y participación ciudadana.

15-11-2016

El viernes pasado el Gobierno lanzó el 3er plan de acción de Chile en la Alianza de Gobierno Abierto para los años 2016 a 2018. La Alianza de Gobierno Abierto se lanzó en el año 2011, liderada por el Presidente saliente de Estados Unidos. Su objetivo es incentivar que los países se comprometan con cambios en materia de rendición de cuentas, transparencia y participación ciudadana. Ese año comenzó con 8 países miembro y hoy en día son más de 60 en todo el mundo.

Chile se unió a esta alianza el año 2012. Desde entonces, ya se han suscrito tres planes de acción que se deben trabajar en conjunto con la sociedad civil. El que se acaba de suscribir tuvo un proceso de participación ciudadana inédita en esta materia. A través del impulso de la mesa de la sociedad civil, apoyada por la Comisión de Probidad y Transparencia del Gobierno, se realizó un proceso de encuesta de temas relevantes con ciudadanía y organizaciones que trabajan en diversos ámbitos, mesas temáticas tanto en Santiago como en regiones y una consulta pública.
El plan actual contiene 19 compromisos en temas que van desde medio ambiente, minería, energía, obras públicas, compras públicas a datos abiertos e integridad. Algunos son más ambiciosos y transformadores que otros, pero todos intentan avanzar en los pilares del Gobierno Abierto.

Por otra parte nuestro país integra el Comité Directivo de esta Alianza, lo que implica que tiene un importante rol en la dirección de ésta y en su proyección a futuro. En diciembre de este año se realizará en París la cumbre bienal donde representantes de Gobierno, sociedad civil y academia nos reuniremos a evaluar cómo vamos y ver cómo seguimos. El gran desafío es que efectivamente esta alianza tenga un impacto transformador a nivel nacional y global en avanzar en temas que son altamente demandados por la ciudadanía y que pueden contribuir a mejorar la relación con sus gobernantes y restaurar las confianzas que en muchos países, como Chile, están cada vez más a la baja.

Chile puede hacer más en esta materia. Pero para esto se requiere que se le dé el impulso y la relevancia desde el Gobierno. El Congreso también puede sumarse, como en otros países, con un plan de acción propio. Afuera nos ven como líderes en la materia. Es hora que esto se refleje también a nivel interno.

Disponible en La Hora