“Cómo hacer que la gente vote”

Para reencantar a más gente con la política se requieren mayores esfuerzos de partidos y candidatos.

16-08-2016

De acuerdo a una reciente encuesta del INJUV, un 50% de los jóvenes sondeados asegura que votará en las próximas elecciones y un 27% que probablemente lo hará. Parece una buena noticia, dada la baja participación electoral en las mismas elecciones del 2012, donde votó aproximadamente un 40% del padrón electoral.

Sin embargo, la encuesta muestra otras cifras que son preocupantes: un 78% de los jóvenes manifiesta que la política le produce desconfianza, un 43% que le causa irritación y un 41% señala que le  produce aburrimiento. Es decir, los jóvenes de Chile se sienten muy distantes de la política.

Muchos de los que señalan que no irán a votar piensan que las cosas seguirán igual con independencia de quien gane, o que no se sienten representados por ningún candidato. A pesar de lo anterior, un 67% cree que la manera en que uno vota puede hacer que las cosas cambien en el futuro.

Estas cifras nos dicen varias cosas. La primera es que los jóvenes chilenos creen mayoritariamente que sí se pueden cambiar las cosas votando y se inclinan por participar en las elecciones municipales, esto, a pesar que se sienten muy distantes de la política y de los candidatos y candidatas actuales.

Yo me inclino a pensar lo mismo que ese 67% de los encuestados: nuestro voto sí puede marcar una diferencia, al menos mayor que no votar. Pero para reencantar a más gente con la política se requieren mayores esfuerzos de partidos y candidatos. Primero, centrar sus campañas en debates, ideas y propuestas y no solo ofertones o marketing. Segundo, cambiar prácticas antiguas que hoy son vistas como privilegios o que son investigadas por estar reñidas con la ley. Tercero, abrir la cancha a nuevas personas, ideas y propuestas.

Hoy existen muchas herramientas tecnológicas para tener comunicaciones bidireccionales con los electores y habitantes de la comuna de modo de tener feedback de sus intereses y preocupaciones, así como hacerles llegar las propuestas, además del habitual puerta a puerta.

No solo es un derecho y deber de los ciudadanos concurrir a las urnas a elegir a sus representantes, es también un deber de nuestros políticos y partidos abrir la política para que todos nos sintamos realmente partícipes de ésta.


Disponible en La Hora.