“Congreso rinde cuentas una vez al año: ¿es suficiente?”

Estos ejercicios de rendición de cuentas deben ser propios de un sistema democrático, donde nuestras autoridades electas periódicamente nos informan sobre cómo han ejercido el rol que les confiamos y delegamos.

26-07-2016

La semana pasada los presidentes de las dos Cámaras del Congreso realizaron, por segunda vez en nuestra historia, una cuenta pública de su gestión. En ella mencionaron los desafíos que estas instituciones tienen en un momento en que cuentan con un gran rechazo y desconfianza ciudadana, así como una mención a los avances de los proyectos y leyes relacionados con la Agenda de Probidad y Transparencia. También se dio cuenta de otros asuntos de gestión interna, como cantidad de sesiones realizadas, asistencia de los parlamentarios, leyes despachadas, entre otras.

Estos ejercicios de rendición de cuentas deben ser propios de un sistema democrático, donde nuestras autoridades electas periódicamente nos informan sobre cómo han ejercido el rol que les confiamos y delegamos.

Sin embargo, para que no sean meras actividades de auto promoción, es necesario que se cumplan con unos mínimos estándares. En este sentido, el Consejo para la Transparencia hace poco menos de un año realizó una serie de recomendaciones para que las cuentas públicas cumplan con sus objetivos: informar a la ciudadanía, permitir que esta haga una evaluación de los avances, dificultades y resultados de la gestión realizada durante ese año, explicar las decisiones relevantes que se han adoptado y recoger inquietudes y planteamientos.

Por esto, sería necesario que en las próximas rendiciones se incorporara una cuenta de cuáles fueron las metas del año en cuestión y su estado de cumplimiento y, en caso de no haberse cumplido todas ellas, las razones. Por otra parte, uno de los objetivos de estas cuentas públicas es que sean participativas, es decir, la ciudadanía, a través de los medios institucionales, pueda plantear sus dudas, corroborar la información otorgada y hacer llegar sus planteamientos, lo que en pocos casos se contempla.

Sin duda vamos avanzando en transparencia y estos ejercicios deben continuar y mejorarse. Es muy relevante que el Congreso, anualmente, dé cuenta de su gestión y mayores desafíos, pero tambiéndebemos avanzar en estandarizar estos procesos y dar información que realmente sea útil, entendible y comparable, así como incorporar mecanismos para interactuar con la ciudadanía.


Disponible en La Hora.