“Dinero y política: Evaluando las nuevas leyes”

Tenemos nuevas leyes, ahora viene la implementación, la cual plantea desafíos importantes, especialmente para el Servel.

01-02-2016

El miércoles de esta semana el Congreso aprobó las nuevas leyes de partidos políticos y financiamiento de la política. ¿Contribuirán a que recuperemos la confianza en nuestros líderes políticos? ¿O cambian todo para que no cambie nada y se mantenga la relación malsana entre dinero y política que conocimos durante el último año?

Se trata de leyes complejas, con centenares de artículos y decenas de medidas, de modo que es fácil dejarse llevar por el estado de ánimo que uno tenga al momento de evaluarlas. Si andamos negativos, no cuesta nada encontrar medidas que no nos gustan y otras que no se incluyeron y concluir que las nueves leyes no servirán de nada. De esta manera, la desconfianza imperante contamina nuestras percepciones de las leyes que se aprueban para construir nuevas confianzas, en un círculo vicioso difícil de romper.

Es en este contexto que evaluaciones globales de las leyes aprobadas cobran particular importancia. Evaluaciones donde se fijan los parámetros de antemano, de modo que los polémicas puntuales que marcaron la semana final del trámite legislativo no adquieran una preponderancia desmesurada y podamos aquilatar el conjunto.

El Observatorio Anticorrupción, www.observatorioanticorrupcion.cl, iniciativa conjunta de Ciudadano Inteligente y Espacio Público, provee una evaluación que considera los proyectos aprobados en su conjunto. Tres son las áreas temáticas de este observatorio que abarcan los temas abordados por los proyectos de ley aprobados esta semana. La primera contempla la Democracia y Gobernabilidad interna y el financiamiento de los partidos políticos, mientras que la segunda se centra en el financiamiento de campañas. La tercera evalúa la fiscalización de las nuevas exigencias que contemplan las dos áreas anteriores. El observatorio evalúa hasta qué punto los proyectos aprobados materializan los objetivos planteados en las 68 medidas relacionadas con dinero y política que propuso el Consejo Asesor que me tocó presidir.

Democracia y Gobernabilidad interna y financiamiento de partidos

Fue el área temática que dio origen a las polémicas más agrias y es el que tiene la mejor evaluación con un 6,1. ¿Cómo se explica esta aparente paradoja? Muy simple: cada polémica llevó a avances legislativos importantes y los avances que hubo sin la necesidad de polémicas, que fueron numerosos, no fueron noticia. Sin ir más lejos, las cinco medidas para mejorar la ley de partidos que planteó un grupo de organizaciones y líderes de opinión hace tan solo dos semanas fueron recogidas en la versión final, subiendo la nota de 5,2 a 6,1.

La Democracia y Gobernabilidad interna de los partidos se fortalece de manera importante, lo cual llevará a partidos más programáticos y democráticos que harán más atractiva la participación para los jóvenes. Estos partidos deberán reinscribir sus militantes en un plazo de doce meses de modo que sus padrones sean confiables. Quienes quieran ingresar a un partido no podrán ser rechazados de manera arbitraria y todos los militantes podrán acceder a los padrones electorales, de modo que se terminan los caciques y las elecciones internas serán más parejas que en el pasado. Las elecciones de directiva serán supervisadas por el Servel, el que tendrá la facultad de instalar ministros de fe en los lugares de votación. Habrá paridad de género en las directivas y elección directa (un militante, un voto) de la directiva o un órgano intermedio de donde esta emane. Los partidos tendrán una componente importante de financiamiento público y todos conoceremos sus fuentes de financiamiento privado, el cual provendrá sólo de personas naturales.

Financiamiento de campañas

La evaluación de esta área es de un 5,3, no obstante lo cual la ciudadanía observará mejoras evidentes durante la campaña municipal que se avecina, apuntando a campañas más propositivas, con menos marketing.

Se prohíben las gigantografías y palomas. Se define un concepto mucho más general de propaganda electoral de modo que ahora no sólo el llamado directo a votar será considerado campaña y los gastos que se realicen antes del plazo se contabilizan con el doble de su valor para efectos del límite de gasto. También existirá un registro de brigadistas y los candidatos serán responsables por los delitos que estos cometan.

También observaremos una mejora importante en transparencia del financiamiento de campañas. La mayoría de las donaciones (al menos el 80% del financiamiento de cada candidato) serán públicas y conocidas a lo largo de la campaña, de modo que conoceremos los principales financistas de cada candidato antes de elegir entre ellos.

Un 5,3 sugiere algunas deficiencias, a continuación menciono dos. Primero, no se exigirá que la propaganda electoral de los candidatos consigne el logo de su partido. Segundo, no se toman medidas concretas para evitar el uso de fondos públicos para fines electorales por parte de los gobiernos, por ejemplo, prohibir nuevas contrataciones a honorarios durante períodos electorales.

La nota en esta área es un 4,4, mejor que el 3,7 de hace dos semanas, pero por debajo de las notas de las áreas restantes.

La buena noticia es que el Servel, que contará con autonomía constitucional gracias a una ley aprobada hace unos meses, podrá fiscalizar en terreno el cumplimiento del límite al gasto, lo cual le permitirá detectar fuentes de financiamiento ilegal, lo cual no hacía bajo la legislación anterior. A diferencia de su antecesora, la nueva ley contempla sanciones disuasivas por faltas y delitos, desde multas hasta la pérdida del cargo y penas de cárcel.

Los ciudadanos podremos denunciar al Servel propaganda fuera de plazo, de mayor tamaño que la permitida o instalada en lugares no permitidos. También podremos denuncias otros ilícitos, como financiamiento ilegal de partidos y campañas. Esto es nuevo, la ley anterior estipulaba que las denuncias debían provenir de los presidentes de partidos.

Las deficiencias en materia de fiscalización en los proyectos aprobados son varias. Primero, faltó considerar las condiciones de reemplazo por pérdida del cargo por infracciones graves a las leyes sobre financiamiento y se mantiene la regla actual en caso de parlamentarios donde el partido designa al reemplazante. Segundo, los delitos prescriben en dos años desde que se comete la infracción. Como las rendiciones de cuenta incluyen información clave para iniciar una investigación, era más razonable que la prescripción comenzara a correr desde el momento en que el candidato hace entrega de dicha cuenta. Tercero, no se adecua al Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel), instancia que recibirá las apelaciones a sanciones del Servel, a una nueva realidad donde tendrá mucho más trabajo que en el pasado.

A modo de resumen de la evaluación, las leyes aprobadas esta semana son buenas leyes. El promedio de las tres notas antes mencionadas es de un 5,3. El mérito por lo logrado y la responsabilidad por lo que no se pudo incluir es del Congreso y del Ejecutivo en su calidad de colegislador. Los liderazgos del ministro Eyzaguirre, del presidente del Senado, Patricio Walker, y de los presidentes de comisiones claves de la Cámara de Diputados, Leonardo Soto y Pepe Auth, entre otros, merecen ser destacados.

Tenemos nuevas leyes, ahora viene la implementación, la cual plantea desafíos importantes, especialmente para el Servel. El organismo regulador deberá abordar nuevos roles; cómo lo haga será determinante para el éxito de las leyes aprobadas esta semana.

La sociedad civil, las organizaciones sociales y los medios de comunicación tienen un rol importante que jugar en esta nueva etapa, apoyando la labor de fiscalización del Servel. Ya lo están haciendo, denunciando en días recientes a varios candidatos que están adelantando sus campañas.

Es probable que en meses venideros se profundice el rol ciudadano de apoyo a la labor fiscalizadora del Servel, denunciando publicidad electoral en lugares prohibidos, ingresos no declarados y gastos no reportados. El hito de la aprobación de las leyes esta semana es un hito importante, pero queda camino por recorrer. Una ciudadanía informada y activa puede ser el factor determinante para que las nuevas leyes contribuyan efectivamente a dar un vuelco al ambiente generalizado de desconfianza que vive el país.


Disponible en La Tercera.

* Fotografía La Tercera.