“Emparejando la cancha en América Latina: la centralidad de las habilidades”

Sólo cuando América Latina logre nivelar la cancha en cuanto a las circunstancias necesarias para el desarrollo de habilidades, podrá alcanzar el desarrollo pleno.

29-11-2016

Diversos son los desafíos que aún tiene pendiente América Latina para alcanzar el desarrollo. Aunque en las últimas décadas la región experimentó significativos avances en áreas tales como educación o salud, todavía queda camino por recorrer. De acuerdo al Reporte de Economía y Desarrollo 2016 “Más habilidades para el trabajo y la vida: Los aportes de la familia, la escuela, el entorno y el mundo laboral” elaborado por CAF – Banco de Desarrollo de América Latina – el principal problema que detiene a la región en su desarrollo es la insuficiente formación de habilidades de la población.

¿Qué son las habilidades? CAF plantea que son herramientas cognitivas, socioemocionales y físicas que las personas usan para responder de manera efectiva a los problemas. Por ejemplo, una persona que cuenta con altos niveles de conocimiento, autoestima y autoeficacia, correcto manejo de sus emociones y que esté física y mentalmente sana, probablemente enfrentará mejor un problema laboral que alguien con menor desarrollo de estas capacidades.

Pero, ¿cómo se relacionan con el nivel de avance de los países? Por una parte, el desarrollo de las capacidades de las personas trae beneficios individuales: trabajo de mejor calidad, repercusiones positivas en el estado de salud mental y física, mayor participación cívica y satisfacción con la vida propia. Por otra parte, genera beneficios a nivel poblacional ya que se asocia con un mayor crecimiento económico y bienestar general y sienta las bases para la igualdad de oportunidades y distribución más equitativa de ingresos. Es una dimensión fundamental para el estado de desarrollo de los países y de la región.

Menos evidente es el proceso mediante el cual se desarrollan las capacidades. La respuesta que entrega CAF a esta interrogante es clara: es un proceso acumulativo y continuo que se inicia incluso antes de nacer y que se mantiene a lo largo de la vida, siendo los períodos más cruciales la primera infancia y la juventud. Pero no sólo eso, sino que se da mediante la interacción de cuatro ámbitos principales: familia, escuela, trabajo y entorno físico y social. Se suele pensar que el único o principal lugar donde se desarrollan las habilidades es la escuela, sin embargo, la evidencia que presenta CAF muestra que la acumulación de habilidades sucede en distintos ámbitos de la vida. Por ejemplo, el desarrollo cognitivo, socioemocional y físico de una niña en cuya familia existen altos niveles de violencia, que asiste a una escuela con infraestructura y docencia con graves falencias y que pasa su tiempo libre realizando tareas para el hogar no será el mismo que el de una niña que crece en una familia en que las relaciones sociales se dan en armonía, cuya escuela tiene modernas instalaciones, docentes altamente preparados y que después de clases juega en el parque o lee libros con sus padres.

Ejemplos como éste abundan en nuestra región, caracterizada por una preocupante desigualdad en cuanto a desarrollo de habilidades. El tiempo y los ingresos de las familias para invertir en sus hijos están desigualmente distribuidos, la calidad de la educación impartida es altamente desigual, la calidad de los trabajos y oportunidades de aprendizaje varía mucho de un lugar a otro y el entorno físico y social de la vida cotidiana de las personas depende de su nivel socioeconómico. ¿Qué puede hacer el Estado? En su informe que será lanzado en conjunto con Espacio Público el próximo 1° de diciembre, CAF propone una serie de políticas públicas orientadas a maximizar el potencial de desarrollo de las habilidades en los ámbitos identificados y enfatiza la importancia de crear esquemas de coordinación intersectorial entre las áreas responsables de la entrega de bienes y servicios para las familias, las escuelas, el mundo laboral y el entorno. Sólo cuando América Latina logre nivelar la cancha en cuanto a las circunstancias necesarias para el desarrollo de habilidades, podrá alcanzar el desarrollo pleno.

Disponible en La Tercera