“En su Propia Trampa”

Si queremos hablar de estigma, debemos mirar primero al Estado que inició este problema con una política habitacional defectuosa y que luego

18-11-2015

El programa “En su Propia Trampa” mostró escenas de enorme violencia en la Villa Parinacota de Quilicura, cuando un grupo de delincuentes disparó por más de dos horas contra la casa de una banda rival donde estaban los periodistas del programa.

Se generó polémica por la forma en que se mostró la violencia y especialmente por la reacción de fuerzas especiales de Carabineros, que salieron disparando para rescatar a las familias atacadas, con cámaras instaladas en sus cuerpos, como en un popular juego de video.

A partir de ello, se afirmó que “En Su Propia Trampa” aprovechó el drama de Parinacota para buscar rating estigmatizando a las miles de familias que viven en este sector.

Personalmente discrepo de esta opinión. Si bien tengo varios reparos a la forma en que se mostró la violencia, lo que vimos es real, no es un hecho aislado y ha empeorado con los años sin que se tomen medidas de fondo para controlar la situación.
 
El problema parte con la construcción de la Villa Parinacota en una zona alejada de la ciudad, con un diseño defectuoso de viviendas sociales en “bloques”, que generan hacinamiento, inseguridad y pésimas condiciones de habilitabilidad para las familias. A ello se suma la falta de áreas verdes, malos accesos, pocos servicios y un deterioro significativo de los espacios públicos.

En el fondo es un síntoma más de la fuerte segregación urbana que se repite en muchas ciudades del país y que afecta 1,7 millones de chilenos según un estudio que realizamos en Atisba en 2010.

En este contexto, si queremos hablar de estigma, debemos mirar primero al Estado que inició este problema con una política habitacional defectuosa y que luego, por ausencia e inacción, permitió que este problema escale, que surja la violencia y se haya comenzado a propagar hacia villas cercanas.

Si queremos hablar de estigma, debiéramos preguntarnos porqué Carabineros se demoró dos horas en llegar a una casa que estaba siendo baleada con una familia adentro, y si hubiera ocurrido lo mismo en Las Condes o Providencia, que suelen copar noticieros con hechos de violencia que parecen un juego de niños al lado de las imágenes que vimos en este programa.

Si bien el Estado ha cambiado su política habitacional y tiene varios programas de recuperación de barrios en Parinacota, que se suman al valioso trabajo de voluntarios; los recursos son insuficientes y es difícil que la situación cambie si no se toman medidas que ataquen este problema desde todas sus aristas, incluyendo vivienda, transporte, seguridad ciudadana, reinserción laboral o prevención del crimen.

Los habitantes de Parinacota no tienen tiempo, contactos ni energía para marchar por la Alameda para que su problema tome la prioridad que merece. Por ello es importante que los medios de comunicación muestren esta realidad, con su crudeza y el respeto que merece la gran mayoría de habitantes que no participan de la violencia, pero que deben sufrirla a diario, sin que muchos santiaguinos siquiera se enteren.


Disponible en Voces de La Tercera.

*Fotografía La Tercera.