“Estamos solos”

En eso estamos hasta hoy como región. Y solos. Completamente solos.

30-05-2016

Tras su tercera cuenta pública, la Presidenta Bachelet ha dado inicio a la última etapa de su gobierno. Lo hizo destacando logros y el ímpetu reformador de su mandato. He allí su legado, comentan en la Nueva Mayoría. Si Chile fuera la plácida Finlandia, todo ok. Una cuenta pública de despedida. Pronto nuevas elecciones. Gracias muchachos, fue un placer y hasta pronto.

Pero Chile sabemos no es Finlandia. Mucho menos en La Araucanía, donde un conflicto intercultural  y violento amenaza nuestra convivencia hace décadas. Pese a ello, la región brilló por su ausencia en el mensaje del 21 de Mayo. Cero referencias de la Mandataria al conflicto. Ninguna línea. Una verdadera bofetada para víctimas de lado y lado.

Fue la conclusión del propio obispo de Temuco. “Para la Presidenta no existe La Araucanía”, señaló tajante monseñor Vargas. Y tiene razón. El conflicto sureño, me confidenció  una vez un asesor ministerial, es demasiado complejo y poco sexi. Complejo, porque requiere años, quizás décadas de abordaje para arribar a una solución. Y poco sexi porque ninguna autoridad tiene, en ese caso, asegurada la foto y el corte de cinta.

¿Fue la omisión de Bachelet una sorpresa? Para nada. Ya un ministro había adelantado “el fin de la obra gruesa” del gobierno. Y en ella ni por asomo figuraba resolver el conflicto. Pudo ser la idea el 2014 con Huenchumilla. Su salida, lo he dicho antes, fue la renuncia a siquiera intentarlo. Lo que vino luego fue más de lo de siempre; contención policial y agravamiento del problema.

En eso estamos hasta hoy como región. Y solos. Completamente solos.

¿Qué nos queda por delante? Creo olvidarnos por un rato de Santiago y su ninguneo. Y apostar a diseñar, desde Temuco, una salida política y pacífica al conflicto. Ello implica varios desafíos. El principal, dejar las desconfianzas y prejuicios de lado. Y sentarnos mapuches, gremios productivos y sociedad civil, de una vez por todas, a conversar. Y llegar a un piso mínimo de acuerdos.

Es la idea que lanzó esta semana la Asociación de Alcaldes Mapuche. Son nueve municipios, de Biobío a la región de Los Lagos. No son pocos votantes los que representan. Los lidera Juan Carlos Reinao Marilao, joven médico y edil de Renaico, quien no solo ha criticado la desidia del gobierno; también, duramente, la violencia irracional y sin norte de unos pocos.

Reinao es un dirigente a considerar. Se trata de un ex miembro fundador de la CAM que optó en su minuto por la vía político electoral. O lo que es lo mismo, por pasar de la protesta a la propuesta. Mal no le ha ido en su empeño. Hoy representa un nuevo tipo de liderazgo mapuche, mucho más pragmático y conciliador. Tal vez justo lo que nos hace tanta falta.


Disponible en Voces de La Tercera.

* Fotografía La Tercera.