“Gobierno Mapuche”

La Amcam, liderada por el edil de Renaico, Juan Carlos Reinao, es hoy por hoy uno de los más validados referentes del pueblo mapuche.

30-10-2016

De nueve a trece aumentaron los alcaldes mapuche en las pasadas municipales. Ocho de ellos son miembros de la Asociación de Municipios con Alcaldes Mapuche (Amcam), reelectos todos con alta votación. Los cinco restantes corresponden a comunas de Los Lagos y Aysén. Y uno, Manuel Painequeo, a la vecina Lumaco. Se espera todos integren la asociación. Lo mismo la treintena de concejales electos. La Amcam, liderada por el edil de Renaico, Juan Carlos Reinao, es hoy por hoy uno de los más validados referentes del pueblo mapuche. Y con enormes proyecciones. En conjunto sus miembros suman más de 50 mil votos. Hablamos de voto mapuche y voto chileno, un apoyo ciudadano transversal que también implica un cambio cultural.

La reelección de la mayoría de sus miembros -la única excepción fue Fernando Huaiquil en Galvarino- acaba de un plumazo con una serie de mitos. El más extendido, la supuesta incapacidad de los liderazgos mapuche para dirigir comunas y gobernar en beneficio de todos, “winkas” incluidos. Amcam demostró que ello no solo es posible. También que lo obrado puede ser con distinción.

Es la vía político institucional, de larga data y rica trayectoria en el movimiento mapuche. Muchos ignoran que entre 1924 y 1973, la lucha electoral fue el camino predilecto de las más importantes organizaciones mapuche. Siete diputados, varios reelectos por dos y hasta tres periodos, y una veintena de regidores fue el récord que establecieron. Y que nadie ha logrado superar.

En un siglo de activismo político, ha sido esta vía institucional la predilecta. Y la más efectiva. Hoy, cuando la protesta social y la confrontación violenta copa titulares de prensa, cuesta imaginar tal escenario de conquistas electorales. O “tanto poder político en manos mapuche” como apunta el historiador José Ancán en un libro sobre Venancio Coñuepán, el ex parlamentario y ex ministro de Estado de los años 50′.

Es verdad, no todos comparten la vía institucional dentro del Estado. Solo fortalece el colonialismo chileno, advierten comunidades de Ercilla. La autonomía, subrayan, trata de instituciones y autoridades propias. Son voces legítimas, discrepancias en un pueblo que lejos está de ser un regimiento. Lo importante es que, dentro o fuera del Estado, clave es aprender a gobernar. Ya no basta con la protesta.

Disponible en El Diario Austral de Temuco