“Golondrina constituyente”

Este libro es una prueba más de que sí hay una interesante idea constitucional en la derecha.

29-05-2016

Si usted es liberal, o cree serlo aunque en realidad no lo sea -es decir, si es de derecha- podría resultarle interesante la lectura del último libro de Cristóbal Bellolio: “Pinochet, Lagos y nosotros”. Más allá de la temática contingente, se requiere coraje para defender la Asamblea Constituyente al interior de una cultura política tan renuente a estas dinámicas, especialmente cuando el autor toma distancia de la pomposidad con la que habitualmente escriben los académicos, para en cambio ofrecernos un texto de rápida y sencilla lectura. Como el mismo Bellolio confiesa, este es un libro cuya pretensión es seducir a ese mundo, el suyo, de las bondades que podría traer este camino, plasmado en una particular idea y forma del proceso constituyente.

Es así como el ensayo comienza derrumbando ciertas expectativas que muchos tienen sobre la Constitución, desacralizando su contenido y más todavía su trascendental influencia en la vida de los ciudadanos. Sin embargo, en una cuestión que subyace al sentido de todos los textos, me refiero al valor de lo procedimental, es que se sugiere que un proceso bien llevado podría contribuir a devolver la lealtad y aprecio que los ciudadanos han de tener para con sus instituciones y las normas que colectivamente debemos darnos.

A partir de esta segunda idea, que le hace un guiño al Patriotismo Constitucional Republicano, fluye una tercera reflexión más emparentada con el liberalismo procedimental de Rawls y a la necesidad de garantizar un mecanismo que asegure una igualitaria participación de todos los actores. Es así entonces, que el autor termina por abrazar aquella consigna que resulta casi obvia para muchos de nosotros, pero que a oídos de los suyos podría alcanzar el estatus de herejía: el procedimiento es más importante que el contenido. Las referencias al dictador y a el expresidente Lagos cumplen una función más espacial y simbólica, donde lo que realmente importa es destacar el momento generacional que acompaña este proceso, confrontando no sólo visiones políticas o culturales muy diversas, sino también una manera de interpretar nuestra historia y, por lo mismo, de juzgar el pasado reciente.

Homenajeando eso que le fascina y obsesiona al autor, me refiero la política ficción, es que de manera didáctica nos propone un procedimiento y etapas para el futuro proceso constituyente, el que lejos de sospechar de las personas, promueve su participación en un ingenioso modelo colaborativo. Sólo al final del libro Bellolio ensaya algunas ideas sobre el contenido de esta Constitución desde una mirada liberal, avanzando incluso en las múltiples razones (y tradiciones) por las cuales ellos habrían de preferir una Asamblea Constituyente.

No estoy seguro de cuán efectivo resultará el autor en la tarea de evangelizar a los suyos, pero este libro es una prueba más de que sí hay una interesante idea constitucional en la derecha, o en la expresión liberal de ésta, tanto en lo que se refiere a su contenido, como a la democrática manera de defenderlo.


Disponible en La Tercera.

* Fotografía La Tercera.