“La CE, China y USA hacen tambalear París 2015”

La Agencia de Protección Ambiental ya ha recibido los primeros ataques a sus políticas de parte de los Republicanos, lo que hace comentar en Europa que los Estados Unidos llegará a París con una propuesta híbrida.

18-11-2014

Hace tres semanas atrás, tuve la oportunidad de exponer nuestros resultados de investigación precisamente en Copenhague donde se realizaron las principales reuniones globales. En esta oportunidad, me tocó recibir la noticia del acuerdo marco emanado por la comunidad europea de cara al 2015, conocido como el plan de acción de cambio climático de cara al 2030 con el objetivo de reducir en un 20% estas bajo la línea base de 1990. Tal noticia fue recibida con jubilo a pesar que tanto Alemania y Suecia habían propuesto metas más ambiciosas.

En diversos medios europeos la discusión se enfocó en una primera instancia al acuerdo multilateral que incluía aquellos países que se encuentran mucho más atrás en el desarrollo de estrategias para tal abatimiento. Sin embargo, en el “International New York Times” empezaron a salir las primeras críticas al acuerdo alcanzado y que ponen en riesgo un acuerdo global de cara a París. La primera fuente de escepticismo y crítica provino de la industria del carbón, la cual en declaraciones públicas en televisión danesa se mostraba de acuerdo con las metas, despertando los recelos de grupos ambientalistas dado que en un análisis más profundo, y escuchando la postura alemana, las reducciones comprometidas concuerdan con los niveles de emisiones más grandes del viejo continente (1990), lo que hace pensar que tal 20% puede ser una reducción marginal en términos globales.

También, el New York Times hace el llamado de atención a que el jefe de la comisión a cargo del plan ha declarado que el mundo entero no debe esperar mayores compromisos en reducciones de parte de la comunidad en París 2015 dado que esta ya ha llegado acuerdo, dejando en este sentido fuera cualquier posibilidad de aumentar su nivel de compromiso.

Por otra parte, en los Estados Unidos y con la llegada de los Republicanos al poder, este plantea enormes incertidumbres acerca de lo comprometido como causa de parte de la administración de Obama. Es más, durante estas semanas, la Agencia de Protección Ambiental ya ha recibido los primeros ataques a sus políticas de parte de los Republicanos, lo que hace comentar en Europa que los Estados Unidos llegará a París con una propuesta híbrida (o más bien blanda) entre acciones vinculantes y otras voluntarias, sembrando grandes incertidumbres sobre el impactos de las mismas.

Una de estas acciones la hemos visto hace dos días en el acuerdo entre China y Estados Unidos como compromiso en disminuir sus emisiones, decisión altamente celebrada por el UNFCCC aunque todo queda a la espera de lo que los Republicanos permitan y que ampliamente han demostrado estar en contra de este tipo de acuerdos.

Por otra parte, acuerdo celebrado mundialmente no refleja lo que en círculos académicos ya se comenta: el alto número de patentes y desarrollos que provienen desde el gigante asiático que hacen pensar que gran parte de la manufactura – post 2030 cuando se de el pico de emisiones en China – empiece a convertirse en una industria mucho más limpia. Esto se complementa con las fuertes inversiones en el desarrollo de ciudades “inteligentes y sustentables”, en el cual los asiáticos han empezado a invertir fuertemente para dar con la demanda migratoria desde sectores rurales a sistemas urbanos.

Sobre el impacto en países en vías de desarrollo nadie habla. El tema se enfocado a exigirles también compromisos voluntarios y en donde nadie ha reparado en dos grandes temas: Los costos de que estos migren en sus economías a economías de baja intensidad de emisiones y lo más relevante, que el atraso tecnológico se profundizaría dado que las principales innovaciones provienen de las economías más desarrolladas – entre ellos China – quedando nuevamente fuera esta nueva revolución industrial, dependientes y pagando la inversión que ya han hecho otros.

Finalmente, ¿qué estamos viendo? Una nueva tendencia con control tecnológico en el cual los países en desarrollo deberán comprar caro las bajas inversiones en Investigación y Tecnología propia, algo que ya estamos viendo al ver noticias en los diarios financieros de compras de plantas solares, plantas desaladoras y tecnologías limpias las cuales nunca se han generado en nuestra región.

Noticias buenas, si; pero con grandes incertidumbres a nivel del costo que nosotros deberemos enfrentar ya que el partido no se juega en nuestra región, sino que la pelota está en la otra cancha. Esperemos no mirar el partido desde la galería.

Disponible en La Tercera