“La ciudadanía es la que gana”

Estamos erradicando vicios tan negativos como la influencia indebida y la captura de la política por parte de las empresas y los más acaudal

02-02-2016

Uno de los puntos la recién aprobada ley de financiamiento a la política que centró la atención de la opinión pública son los aportes reservados o, como finalmente se los denominó, “pequeños aportes sin publicidad”.

La antigua ley todavía vigente permite que una persona pueda donar de forma reservada a un candidato a Presidente alrededor de 37 millones de pesos. ¿Cuántas personas pueden donar eso en nuestro país? La respuesta es evidente: muy pocas y muy adineradas. La ley que se aprobó permite que dichas donaciones puedan ser, como máximo, 1 millón de pesos. Sin duda tampoco la mayoría podríamos donar esa cantidad, pero no cabe duda de que este panorama es sustancialmente mejor que el anterior.

¿Por qué se permiten donaciones sin publicidad? En primer lugar, porque el nuevo sistema solo permite que personas y no empresas sean las que donen. En segundo lugar, se quiere fomentar que sean muchas las personas las que donen a campañas, y así diluir el poder de unos pocos sobre los candidatos. Pero también seamos realistas, con todos los escándalos conocidos y el desprestigio de la política, ¿nos gustaría que nuestro nombre se hiciera público si hacemos una pequeña donación a un candidato que nos gusta? Probablemente no. Además, muchas personas podrían tener problemas en su trabajo si es público que donaron a una campaña, como periodistas o funcionarios públicos.

Por eso se permitieron estas donaciones, que no son públicas para los electores y son considerablemente más bajas, entendiendo que el monto no influye decisivamente en el candidato. Sin embargo, también tienen límites: el 80% del origen del financiamiento que reciban los candidatos será conocido por todos los chilenos durante las campañas, de modo que sea parte de la información que influye en nuestro voto.

Entonces, ¿se mantiene el sistema actual y las leyes aprobadas son un fraude urdido por los parlamentarios? A mi juicio, no. Con ellas estamos erradicando vicios tan negativos como la influencia indebida y la captura de la política por parte de las empresas y los más acaudalados del país.


Disponible en La Hora.

* Fotografía La Tercera.