“Lecciones de refichaje”

Por fin hicieron una pega esencialmente política, pero de esa política de la buena, de la que hace finalmente más grandes a los partidos y mejor a nuestra democracia.

02-05-2017

El proceso de refichaje terminó la semana pasada con la cifra final de militantes reinscritos en los partidos políticos dada a conocer por el Servel. Se pueden extraer muchas lecciones de este proceso, pero dos me parecen relevantes en lo inmediato. Primero, la diferencia entre los militantes declarados previamente y los que finalmente lograron refichar los partidos es importante. Se trata de la mitad de los padrones. Esto refuerza la idea que originalmente motivó la necesidad del refichaje: las colectividades que quisieran optar a fondos públicos debían tener padrones actualizados y confiables, pues de otro modo se hacía posible la manipulación de los militantes por parte de caudillos, se afectaba la equidad en la competencia interna y podía también afectar a ciudadanos que, sin saberlo, estaban inscritos irregularmente en los partidos políticos. El trabajo de auditoría a los padrones debiera ser permanente.

La segunda lección tiene que ver con la llegada de los partidos a la ciudadanía, y deben asimilarla los propios partidos, pues será un aprendizaje que les permitirá revertir cierta distancia con la gente. En los últimos meses hubo un aumento exponencial en el número de militantes reinscritos. Esto sucede principalmente porque las dirigencias de las colectividades, y su militancia en general, se activaron en la búsqueda de afiliados. Salieron a la calle, hicieron campañas virales, organizaron eventos, en fin, se desplegaron. Su motivación estaba en salir, dialogar con la gente, persuadir, discutir ideas y convencer. Quizás apremiados por los resultados que llevaban hasta ese momento, por fin hicieron una pega esencialmente política, pero de esa política de la buena, de la que hace finalmente más grandes a los partidos y mejor a nuestra democracia.

Disponible en La Hora