“Ley de Lobby: transparencia para todos”

05-04-2016

La Ley de Lobby distingue a quienes realizan estas actividades a cambio de un sueldo, los lobistas, y los que no, los gestores de interés particular.

 

Nuestro país es uno de los pocos que cuenta con una ley que transparenta las reuniones entre autoridades y personas o grupos que intentan, de manera legítima, influenciar en las decisiones que éstas adoptan. La Ley de Lobby distingue a quienes realizan estas actividades a cambio de un sueldo, los lobistas, y los que no, los gestores de interés particular. Y los trata por igual: todas las reuniones que se sostengan deben publicarse. Se busca que el proceso de toma de decisión sea más transparente y que sepamos con quiénes se reúnen las autoridades.

En el marco del paro del Registro Civil y del reajuste del sector público, las asociaciones de funcionarios sostuvieron reuniones con autoridades. Surgió la duda ¿deben publicarse estas reuniones, considerándolos gestores de un interés particular? Hay opiniones divididas.

Yo me inclino a que si en dichas reuniones las asociaciones intentan influir en la decisión de una autoridad, como un reajuste salarial u otras negociaciones de este tipo, deben registrarse, tal como las reuniones que sostenemos centros de estudios, juntas de vecinos, asociaciones de empresas y otras agrupaciones que queremos influir, con nuestros argumentos y de un modo legítimo, en una toma de decisión.

Es cierto que el ejercicio del lobby ha sido tradicionalmente visto como algo negativo u oscuro, pero claramente hay que distinguir entre reuniones donde un grupo con un determinado interés presenta su punto de vista a la autoridad para que ésta, informada, adopte la decisión que estime más oportuna, que otro tipo de conversaciones al margen de la ley o, derechamente, el tráfico de influencias.

Nada de malo puede tener que los ciudadanos nos enteremos de la existencia de estas reuniones y sus éxitos o fracasos. Por el contrario, el hecho de que se publiquen despeja de cualquier opacidad las actividades de las asociaciones de funcionarios que, legítimamente, pueden plantear sus pretensiones a la autoridad.

Disponible en La Hora.

* Fotografía La Tercera.