“Leyes para un país más justo”

Si tenemos mejor política, tendremos partidos que nos representarán realmente en el Congreso, menos corrupción, más crecimiento; es decir, u

12-01-2016

Enero es un mes intenso en el Congreso: es el último mes legislativo antes del receso de febrero. Por eso, tanto el Gobierno como los parlamentarios se juegan las últimas fichas para despachar proyectos que son emblemáticos o están comprometidos. Este mes veremos discusiones intensas en temas como reforma laboral, la “reforma” a la reforma tributaria, la agenda corta de delincuencia y las nuevas reglas para campañas y partidos políticos.

Todos los temas anteriores tienen gran impacto en nuestra vida diaria, incluso la nueva ley de partidos políticos. Y es que a pesar de la desconfianza y distancia que podemos sentir en general los chilenos hacia ellos, queramos o no, son clave en nuestra democracia y en nuestro sistema político. Son los partidos los que finalmente nos representan en el Congreso y están al frente del Gobierno. Por eso, no es indiferente esa discusión.

El tema central en esta materia es darles financiamiento público a los partidos a cambio de mayores obligaciones de transparencia, democracia y mayor control externo. No es muy popular lo de darles financiamiento de nuestros impuestos y muchos se oponen. Sin embargo, una democracia no se concibe sin partidos políticos y si estos son débiles, sin programa y financiados por unos pocos que tienen mucho, tendremos una mala democracia. Casos como Corpesca, Penta o SQM son muestra de ello.

Es importante que en este mes se aprueben estas normas y como sociedad estemos vigilantes a que el financiamiento público a los partidos deber ser con condiciones: real transparencia ante la ciudadanía, rendición de cuentas sobre lo que hacen, democracia interna efectiva para que todos sus militantes sean tomados en cuenta, fiscalización externa de sus procesos eleccionarios para evitar fraudes y sanciones concretas en caso de incumplir la ley. Si los financiamos, nosotros seremos sus mandantes. Por eso, aunque puede verse como algo lejano y que no nos afecte en el día a día, la implicancia de sacar bien estas leyes es alta. Si tenemos mejor política, tendremos partidos que nos representarán realmente en el Congreso, menos corrupción, más crecimiento; es decir, un país más justo para todos.


Disponible en La Hora.

* Fotografía La Tercera.