“Líbranos de la tentación”

Carabineros se destaca por ser una de las instituciones policiales más probas de la región y no podemos arriesgar ese patrimonio.

14-03-2017

Conocimos la semana pasada un caso de corrupción que afecta a una de las instituciones en la que más confianza tenemos: Carabineros. Preliminarmente sabemos que hay nueve oficiales involucrados y que los montos del fraude superan el millón de dólares. Es preocupante que los mecanismos internos de la institución no hayan funcionado, por lo que urge una revisión por parte de Carabineros de sus sistemas de auditoría y control financiero, entre otras áreas que pudieran dejar espacios para la corrupción. Carabineros se destaca por ser una de las instituciones policiales más probas de la región y no podemos arriesgar ese patrimonio.

Más allá de lo condenable del caso, tres cosas me parecen positivas: primero, el sistema de detección de lavado de dinero funcionó. Se dieron las alertas y se siguieron las acciones para iniciar la investigación; aunque haya fallado Carabineros en la detección interna, la coordinación interinstitucional del Estado sí funcionó. Segundo, la actitud con la que el General Villalobos asumió el caso. Dio la cara frente a la prensa y la ciudadanía, asumió la responsabilidad, tomó medidas y se disculpó ante la opinión pública. Este acto de humildad debe ser valorado.

Por último, el Senado aprobó en primer trámite el proyecto que aumenta penas por corrupción, y otras medidas que perfeccionan la legislación para la persecución de estos delitos. Aunque no estaba relacionado directamente -pues el Senado viene trabajando este proyecto hace tiempo- es un hito en la materia.

Con una ley perfeccionada, instituciones que asuman sus errores y trabajen con firmeza en corregirlos, y un sistema de control para la detección de estos casos, aquellos que se vean tentados sabrán que cada vez existen menos espacios para la impunidad.

Disponible en La Hora