Memorial en Providencia

Seamos responsables con nuestros jóvenes. Un pueblo sin memoria no tiene identidad ni destino.

20-10-2015

Señor director:

Hoy, el Concejo Municipal de Providencia debatirá la importancia de erigir un pequeño memorial público en el lugar exacto donde fueron secuestrados Manuel Guerrero y José Manuel Parada por agentes de Carabineros, el 29 de marzo de 1985. Un día antes había sido secuestrado Santiago Nattino en Las Condes. Los cuerpos de los tres profesionales aparecieron degollados y con evidentes signos de tortura el 30 de marzo en Pudahuel. El bestial homicidio conmocionó a la opinión pública y obligó a la Corte Suprema a nombrar un ministro en visita. Cuatro meses más tarde fueron inculpados dos coroneles, un comandante, dos capitanes y dos oficiales de Carabineros. En agosto debió renunciar el general director de Carabineros e integrante de la Junta de Gobierno de 1973. Finalmente, seis miembros del servicio secreto de Carabineros fueron condenados a presidio perpetuo por el asesinato.

Los hechos relatados, hoy inconcebibles, ocurrieron aquí, en medio de la ciudad, a plena luz del día, hace apenas una generación. Ninguno de los responsables -ni los autores, ni sus superiores, ni la institución, ni sus encubridores ni la prensa oficial de la época- han tenido la honestidad de reconocer su rol en el horror. Por eso, porque esto ocurrió hace muy poco tiempo, y porque todavía hay quienes quisieran ignorar este capítulo de nuestra historia para evitar verse moralmente interpelados, aún si eso significara el riesgo de repetir la barbarie, es que debemos erigir tantos recordatorios y en tantos lugares como sean necesarios, tal como se ven habitualmente por toda Europa y Estados Unidos. Seamos responsables con nuestros jóvenes. Un pueblo sin memoria no tiene identidad ni destino.


Disponible en La Tercera.

*Fotografía La Tercera.