Nueva Alameda

La historia de Santiago esta llena de decisiones estratégicas que cambiaron pasivos ambientales y los transformaron en lugares memorables, y

17-04-2015

Originalmente se trataba de un brazo del Mapocho que arrastraba sedimentos, deterioro e inundaciones, hasta que el propio OHiggins decidió que fuera un paseo arbolado que cambió la dirección de crecimiento de Santiago para siempre.

Con su construcción, el centro se movió de la Plaza de Armas y la Alameda pasó a ser la columna vertebral de su sistema económico y de gobierno.

Con el tiempo fue perdiendo sus árboles y paseos, para dar lugar a pistas de autos y buses, y luego de la construcción del Metro en los 70, se consolidó como vía estructurante, llevándose las oficinas hacia Providencia y Las Condes.

Pero la Alameda no es sólo viajes o empleo. También es un espacio público que ha sido testigo de nuestras mayores tragedias y grandes gestas republicanas, y debido a esta dimensión simbólica, toda marcha relevante quiere dejar su huella en la Alameda.

Por estas razones es tan importante la propuesta de la Nueva Alameda lanzada por el Intendente Orrego esta semana, ya que es la primera iniciativa pública que piensa esta avenida desde todas las dimensiones que comentamos.

No es sólo un corredor segregado del Ministerio de Transporte para mejorar la velocidad de los buses, tampoco el clásico cambio de pavimento que se repite todos los años para terminar en nada, o un remodelamiento de sus aceras y abandonados bandejones impulsado por algún municipio o el Ministerio de la Vivienda.

La Nueva Alameda junta todas estas dimensiones para armar un proyecto de ciudad en el sentido más profundo de la palabra. Ciudad porque aúna movilidad, con paseo, recreación y mejoramiento de entorno, y también ciudad porque pretende democratizar el acceso a un espacio de calidad, homologando los estándares de Providencia hacia comunas donde esta arteria es una calle ancha e inhóspita.

Santiago necesitaba proyectos de esta envergadura. Nos hacía falta salir del área chica y pensar la ciudad mas allá de la acción aislada de algún ministerio o un municipio, y en este sentido también es relevante la forma en que se anuncia esta iniciativa.

Es la primera vez que recuerdo a un intendente comunicando los alcances de un proyecto urbano, flanqueado por ministros y subsecretarios. En este sentido,  la Nueva Alameda podría ser un anticipo de esa alcaldía mayor que tanto requiere Santiago para abordar sus desafíos pendientes y ponerse a tono con las grandes ciudades del mundo.


Foto: La Tercera
Disponible en La Tercera: http://voces.latercera.com/2015/04/16/ivan-poduje/nueva-alameda/