“Oportunidad de hacerse oír”

Importa y vale la pena participar en este proceso, para que así todos podamos dar nuestra opinión de cómo queremos que sea la estructura de

15-12-2015

Se acerca el inicio del proceso de discusión sobre la nueva Constitución. Ya sabemos quiénes estarán a cargo de observar el proceso de participación ciudadana, entre ellos académicos, empresarios, trabajadores, futbolistas, artistas y otros líderes de opinión.

Pero  ¿cómo nos afecta esto en nuestra vida cotidiana como ciudadanos? Muchas veces, entre nuestras actividades del día a día –laborales, familiares, académicas, etc.-, no a todos nos nace la pregunta de por qué y para qué participar en el proceso constituyente. ¿Vale la pena entregar mi escaso tiempo libre para dar mi opinión acerca de un tema que se ve lejano como una Constitución? ¿Tengo realmente posibilidades de incidir en este proceso?

Nuestra Constitución tiene las reglas fundamentales en las que se basa nuestra convivencia: cómo elegimos a nuestros representantes, cómo ellos toman las decisiones públicas, cómo se organiza el Estado, cuáles son nuestros derechos más elementales. Por eso importa y vale la pena participar en este proceso, para que así todos podamos dar nuestra opinión de cómo queremos que sea la estructura de nuestro futuro país y qué derechos queremos tener garantizados. Debemos discutir entre todos si queremos un país más regionalista, o queremos un reconocimiento a los pueblos indígenas, o un Congreso con más o menos representantes, o tener garantizado el derecho a la educación y la salud. Si no participamos, otros opinarán y tomarán las decisiones por nosotros, por lo que es necesario que las distintas realidades –mujeres, jóvenes, adultos mayores, indígenas, inmigrantes, trabajadores, desempleados- se vean reflejadas y escuchadas en este proceso para que la próxima Constitución realmente la sintamos todos como propia.

Es iluso pensar que todos quedaremos 100% satisfechos con el resultado de este proceso, obviamente no se recogerá todo lo que queremos o del modo que lo queremos, pero la participación en el proceso al menos asegura que se nos tomará en cuenta. No dejemos pasar esta oportunidad –bastante única en la historia del país- donde nuestras ideas, inquietudes, peticiones y reivindicaciones podrán ser oídas y representadas.


Disponible en La Hora.

*Fotografía La Tercera.