“Penas reales para la corrupción”

El aumento de penas no es un bien en sí mismo, ni la cárcel efectiva la única sanción posible, pero es necesario contar con un sistema penal proporcional y justo que no equipare la coima de un parlamentario con robarse una gallina.

28-02-2017

A fines de enero el Gobierno hizo públicas las prioridades legislativas para el 2017, encontrándose entre ellas, la penalización de la corrupción. Es positivo que tras un año en que abundaron las noticias sobre posibles casos de este tipo, se tomen las medidas necesarias para establecer sanciones realmente proporcionales a estos delitos que hoy cuentan con penas muy bajas y poco disuasorias.

Nuestro Código Penal sanciona los delitos de corrupción con penas bajísimas: las del cohecho, por ejemplo, van de 61 días a 3 años lo que implica que una autoridad o funcionario que recibe dinero para beneficiar a una empresa, aun habiendo sido condenado por la justicia, cumplirá una muy baja y además en libertad. Distinto será el caso para un joven reincidente que comete hurto, el que arriesga penas efectivas de cárcel que van de 541 días a 5 años. El proyecto de ley presentado por un grupo de senadores se hace cargo de esta situación, al proponer subir las penas para ciertos delitos de corrupción, como el cohecho y el soborno, cuyas penas irían de 541 días a 10 años. También innova al crear delitos de corrupción entre privados con penas de hasta 5 años. Hoy no existe en Chile castigo para conductas corruptas, igualmente reprochables, por el solo hecho de ser cometidas entre empresarios. Finalmente, se establece que para cometer este tipo de delitos no es necesario que haya un intercambio efectivo de dinero, lo que es relevante ya que en muchos de los casos de corrupción que se han conocido, lo que se recibe no es dinero sino que favores u otros beneficios.

El aumento de penas no es un bien en sí mismo, ni la cárcel efectiva la única sanción posible, pero es necesario contar con un sistema penal proporcional y justo que no equipare la coima de un parlamentario con robarse una gallina. Así como se han aumentado las penas de los delitos contra la propiedad en el marco de la agenda anfi delincuencia, esperemos que exista la misma voluntad en este caso.

Disponible en La Hora