“Problemas serios con el IPC”

20-04-2013

El INE fue lento en detectar los problemas y, lo que es más grave, está dilatando hacer las correcciones que se requieren urgentemente. Cuesta entender por qué el director del INE se ha negado a introducir las correcciones a los problemas detectados en la medición del IPC. Una posible explicación es la conveniencia política de mantener la inflación por debajo de su valor real en un año electoral.

Hay problemas serios con la medición del IPC. La inflación real es mayor a la que reporta el INE, con una diferencia en torno al 1 por ciento anual para el período 2009-2013. El INE fue lento en detectar los problemas y, lo que es más grave, está dilatando hacer las correcciones que se requieren urgentemente.

Los datos

Según las cifras del INE, entre enero de 2009 y enero de 2013 los precios de la mayoría de las prendas de vestir cayeron a menos de la mitad. Algo similar sucedió con el calzado. Si usted compró un par de zapatos por 20 mil pesos el 2009 y el INE tiene razón, ahora puede ir a la misma tienda y comprar un par similar por menos de 10 mil pesos.

También según el INE, los arriendos (en UF) han subido un 2 por ciento desde 2009, lo cual no cuadra con un incremento de los precios de bienes raíces muchísimo mayor durante el mismo período. Tampoco son creíbles las cifras que da el INE para los sueldos del servicio doméstico, que habrían subido menos que los sueldos promedio de los restantes trabajadores.

Los errores

¿A qué se deben los errores en los cálculos del INE? Hay varias explicaciones, dependiendo del bien o servicio que se trate, por razones de espacio me centraré en uno de ellos, las prendas de vestir.

Cuando comienza la temporada y aparecen los nuevos diseños de una prenda, el INE registra el precio inicial y luego va siguiendo dicho precio, mes a mes, durante todo el año. Generalmente el precio va cayendo, a veces de manera importante como sucede hacia el final de la temporada cuando las liquidaciones abundan. El año siguiente viene un nuevo diseño y el precio parte mucho más alto que donde terminó la temporada anterior. Si queremos determinar la tendencia de los precios de prendas de vestir, conviene, por ejemplo, mirar los precios al comienzo de cada temporada, y ver si van cayendo o subiendo.

El error del INE tiene su origen en que considera que la prenda de vestir de una nueva temporada es un bien distinto a la misma prenda del año anterior, por lo cual no contabiliza los aumentos de precio de una temporada a otra y sólo incluye las caídas de precio durante la temporada en el cálculo del IPC.

Una confirmación de que este es el problema viene dada por el hecho de que el precio de los uniformes escolares presenta un comportamiento mucho más realista que las restantes prendas de vestir, pues subieron un 15 por ciento entre 2009 y 2013. ¿Por qué la diferencia entre uniformes y otras prendas? Porque en lugar de llevar registros mensuales de precios, en el caso de los uniformes el INE sólo recopila los precios durante el primer trimestre de cada año, con lo cual no recoge las caídas de precios de fin de temporada que explican el sesgo a la baja en las prendas restantes.

Contabilizar los cambios de precios de productos que pasan de moda es un tema que enfrentan todos los institutos de estadística del mundo y para el cual existen mejores prácticas internacionales. Claramente el INE no está aplicando dichas prácticas.

Nuevo INE

En la actualidad el Senado discute un proyecto de ley que busca fortalecer al INE, entregándole autonomía y mayores recursos. Lo sucedido con el IPC sirve para ilustrar algunas insuficiencias de esta iniciativa.

Cuesta entender por qué el director del INE se ha negado a introducir las correcciones a los problemas detectados en la medición del IPC. Una posible explicación es la conveniencia política de mantener la inflación por debajo de su valor real en un año electoral.

Con un INE autónomo, la corrección de problemas metodológicos debiera ser rápida, sin importar las prioridades políticas del gobierno de turno. Desgraciadamente, el proyecto de ley que tramita el Congreso dota al Ministerio de Economía de la facultad de suspender acuerdos o resoluciones que adopte el Consejo Nacional de Estadísticas, ente rector del nuevo INE. La necesaria autonomía del INE se verá coartada por esta facultad.

El nuevo INE tendrá a su cargo labores mucho más amplias que las actuales, incluyendo probablemente el levantamiento de bases de datos como la CASEN que hoy son licitadas a terceros. Sin embargo, los recursos adicionales que recibirá el INE no guardan relación con la escala necesaria para alcanzar los mejores estándares internacionales de los sistemas estadísticos. Las nuevas responsabilidades y los problemas metodológicos antes señalados sugieren que se requiere un incremento significativamente mayor al 5 por ciento contemplado en el proyecto de ley.

El aseguramiento de la autonomía y capacidad técnica también requieren que el INE pueda atraer un número mayor de personal altamente calificado. El Proyecto de Ley indica que el personal del INE se encontrará afecto a las disposiciones del Estatuto Administrativo, lo cual limitará dicho objetivo. Es recomendable que los contratos de los funcionarios del INE se rijan por el Código del Trabajo con el fin de que el Instituto pueda atraer, retener y promover a profesionales de las más altas calificaciones. Cabe destacar que el Consejo para la Transparencia, creado como Corporación Autónoma de Derecho Público, se rige por el Código del Trabajo, al igual que el Banco Central.

Conclusión

Aun cuando desde hace meses se rumoreaba en el sector financiero que había problemas con la medición del IPC, el tema se hizo público con un informe del Banco de Crédito e Inversiones, preparado por el analista Jorge Selaive, publicado el 28 de marzo. Según dicho informe, hay problemas con la medición de los precios de prendas de vestir, calzado, electrónica y automóviles. El impacto de estos errores metodológicos sobre el cálculo del IPC no es fácil de determinar, pero según informó Bloomberg esta semana, podría llegar al 1,5 por ciento anual.

Las consecuencias de un IPC subestimado son importantes. Primero, dan credibilidad a quienes afirman que la economía chilena está sobrecalentada. El déficit de cuenta corriente y una economía creciendo por sobre su potencial apuntan hacia un sobrecalentamiento, pero una inflación aparentemente baja sugería lo contrario. Segundo, el principal argumento que ha dado el Banco Central para mantener su tasa fija por más de un año ha sido la baja inflación. Las tasas actuales probablemente serían más altas si la medición del IPC no fuera sesgada. Tercero, el poder adquisitivo de los salarios ha crecido menos de lo que creíamos, pues un IPC más alto significa menor capacidad de compra con el mismo sueldo en pesos.

El rol del INE recolectando información estadística sobre aspectos demográficos, económicos, sociales y culturales es de gran importancia para el país. Los problemas detectados en la medición del IPC entregan luces sobre cómo mejorar la legislación que tramita actualmente el Senado para dotar al INE de más recursos y autonomía, para así contribuir a cabalidad en la generación de información que oriente la toma de decisiones, informe la discusión de temas públicos y, en último término, mejore la calidad de nuestra democracia.

Disponible en La Tercera