“Un Sernac con dientes”

En un momento en que la desconfianza hacia las instituciones y el sector privado aumenta, es necesario contar con un sistema de protección de los consumidores lo suficientemente capaz.

21-02-2017

Como todos los años, la vuelta a clases viene acompañada de noticias y denuncias que dan a conocer las descomunales diferencias de precios de los útiles escolares, mientras que apoderados frustrados compran uniformes y textos dudando de precios y proveedores. A su vez, el Servicio Nacional del Consumidor realiza estudios sobre las diferencias de precios y hace recomendaciones, como la importancia de cotizar y comparar las distintas alternativas y adquirir los productos en el comercio establecido. El Sernac también puede recibir reclamos, sin embargo en este aspecto su rol es más limitado y sólo puede actuar de mediador entre el consumidor y el proveedor. Es una institución que no tiene verdaderos ‘dientes’ para fiscalizar e imponer multas.

Dadas estas deficiencias, hace más de dos años el Gobierno presentó un proyecto de ley que buscar fortalecer a la institución a cargo de velar por el real y efectivo respeto de los derechos de los consumidores en nuestro país. En particular son positivos los cambios que otorgan mayores facultades para fiscalizar, así como para resolver directamente los reclamos de las personas e imponer multas y sanciones, ya que hoy esto solo puede hacerse acudiendo a un tribunal. También es destacable el aumento de las multas, ya que actualmente son poco disuasorias y a veces puede ‘salir a cuenta’ infringir la ley por el beneficio que obtengo a pesar de la multa. Así, por ejemplo, las multas por publicidad engañosa se doblan, pudiendo llegar a 67 millones de pesos, y la venta de sobrecupos en espectáculos o transporte de pasajes subirán de 300 UTM a 3.000 UTM, esto es, más de 130 millones de pesos. El proyecto propone a su vez el empoderamiento de las organizaciones de consumidores.

En un momento en que la desconfianza hacia las instituciones y el sector privado aumenta, es necesario contar con un sistema de protección de los consumidores lo suficientemente capaz.

Disponible en La Hora