“Ya no paga Moya”

(…) hoy tenemos más información para poder participar con los datos a la vista. Está en nuestras manos conocerla y decidirnos a votar para que otros no elijan por nosotros.

03-10-2016

El próximo 23 de octubre tendremos una nueva oportunidad para votar por concejales y alcaldes para nuestros municipios. La novedad en estas elecciones es que tenemos nuevas reglas; las empresas ya no pueden financiar las campañas, los montos máximos que una persona puede dar a un candidato son considerablemente menores y la mayor parte del financiamiento privado es con publicidad, es decir, podemos conocer a los donantes con nombre y apellido.

Hasta ahora el aporte privado a campañas a alcaldes, incluyendo los aportes de terceros, el propio de los candidatos y el que realizan los partidos políticos, supera levemente los 3 mil millones de pesos, que corresponde a casi la mitad del aporte privado de las elecciones del año 2012. Esto no es una sorpresa, ya que uno de los objetivos de la nueva ley es precisamente que las campañas sean más austeras.

A la fecha, un 46% de los aportes lo han entregado los partidos políticos. Esto en parte se explica por el anticipo que el Estado le entrega a los partidos para campañas. Un 33% proviene del aporte propio de los candidatos a sus campañas. Casi un 16% proviene de aportes de terceros y que se realiza con publicidad. Finalmente sólo un poco más del 4% del aporte privado es de terceros sin publicidad, aportes que no pueden superar los 380 mil pesos para candidatos a alcaldes.

Ahora toda esta información la podemos encontrar tanto en la página del Servel como en Lupa Electoral. A todo esto se suma la posibilidad que tenemos los ciudadanos de hacer denuncias por las irregularidades que conozcamos, que pueden ir desde el financiamiento ilegal a propaganda electoral que no respeta las reglas.

En una época en que el desprestigio de la política y las instituciones va en aumento, hoy tenemos más información para poder participar con los datos a la vista. Está en nuestras manos conocerla y decidirnos a votar para que otros no elijan por nosotros.

Disponible en La Hora