«2018: Lo bueno y lo pendiente»

Se anunciaban «Tiempos mejores» y en algunos aspectos relacionados con la legislación para combatir la corrupción, el eslogan puede ser cierto.

02-01-2019

Comienza el 2019 y junto con eso una serie de evaluaciones del pasado año, buenos deseos y predicciones para el que viene, a lo cual me sumaré. El 2018 fue año de cambio de gobierno aunque no de muchas caras. Se anunciaban «Tiempos mejores» y en algunos aspectos relacionados con la legislación para combatir la corrupción, el eslogan puede ser cierto. Luego de varios años en discusión e innumerables llamados de la sociedad civil, organismos internacionales y el Ministerio Público, el Congreso aprobó una reforma que aumenta las sanciones para estos delitos las que eran ridículamente bajas en la mayoría de los casos-, estableciendo herramientas para su detección (como la delación compensada) y sanciona nuevos hechos de corrupción entre privados.

Sin embargo, no todo ha sido miel sobre hojuelas: al ya conocido «Pacogate» del 2017 se sumaron una serie de otros escándalos, particularmente relacionados con el asesinato del comunero mapuche Camilo Catrillanca, lo que terminó con la remoción del Director General de Carabineros que asumía junto con el nuevo Presidente. El Ejército tampoco se ha librado de nuevos escándalos e investigaciones, con el estallido del fraude en el uso de pasajes al extranjero.

Pero si miramos más allá de nuestras fronteras, podemos ver el vaso medio lleno. En Perú se suceden acusaciones e investigaciones contra ex presidentes por el caso Odebrecht, llevando tras las rejas incluso a la principal líder de la oposición, Keiko Fujimori, como medida preventiva. En Argentina, la ex Presidenta Cristina Fernández también está siendo investigada por el caso de los cuadernos de la corrupción y, en Brasil, el ex candidato y ex Presidente de Brasil, Lula Da Silva, cumple condena por cohecho.

¿Qué traerá este 2019? Difícil saberlo, pero probablemente se sigan destapando nuevas aristas de casos ya conocidos tanto en Chile como en la región, por lo que la corrupción seguirá siendo de las principales preocupaciones de América Latina. Solo queda esperar que los gobiernos de turno recojan el guante y se hagan cargo de realizar las reformas necesarias para que estos dolores de cabeza queden en el pasado y no se sigan repitiendo.

Disponible en La Hora