Engel: «Tenemos un INE para un país de US$ 8 mil per cápita y no para uno de US$ 20 mil»

28-04-2013

En entrevista con El Mercurio, Eduardo Engel calcula que la inflación desde 2009 hasta la fecha está subestimada entre 1 y 1,5 puntos porcentuales, en promedio, por año. En consecuencia, la inflación del año pasado no fue del 1,5%, sino que está más cerca del 2,5% a 3%.

Es uno de los expertos que sacaron su voz para cuestionar la forma en que el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) está calculando la inflación, otro de los flancos -además de las cifras del Censo- en que se cuestiona al Instituto y a su recién renunciado director.

Eduardo Engel -profesor de la Universidad de Chile, de la Universidad de Yale y doctor en estadísticas de Stanford y de economía en el MIT- entrega en esta entrevista dada el jueves 25 de abril un dato extra a la discusión pública: la inflación desde 2009 hasta la fecha está subestimada entre 1 y 1,5 puntos porcentuales, en promedio, por año. En consecuencia, la inflación del año pasado no fue del 1,5%, sino que está más cerca del 2,5% a 3%. Que si se asumiera un porcentaje de esta magnitud, no es descartable pensar que la tasa de interés del Banco Central podría estar más alta que el nivel actual, ante lo cual advierte: “Chile es un país que tiene muchos contratos en UF, y los contratos en UF parten de la base de que la inflación está bien estimada. Por eso es urgente corregir estos errores rápido, y no se entiende por qué el director del INE pensaba esperar todo un año para hacerlo”.

La esencia del problema, según han explicado varios economistas, Engel entre ellos, es que hay un conjunto de productos y servicios que están siendo mal medidos por el INE. Que todos los INE del mundo se enfrentan a dificultades en el monitoreo de precios de ciertos bienes, pero que la clave que revela la seriedad de uno u otro depende de la rapidez con la que dichos problemas se corrijan. Que el ahora ex director del INE, Francisco Labbé, rechazó las recomendaciones de sus técnicos y tardó demasiado en hacer las adecuaciones que se necesitan y que ello se tradujo en serias dudas a la confianza y credibilidad del IPC, aseguran.

Eduardo Engel explica que son cuatro los ítems en los que se están produciendo problemas: vestuario y calzado; arriendo; electrodomésticos, y el servicio doméstico. Por su impacto en la inflación total, concentra su explicación en los dos primeros.

En el caso del vestuario, el INE comienza midiendo los precios al inicio de la temporada. Una camisa, un pantalón o calzado parte la temporada con un precio relativamente alto; a lo largo de la temporada va bajando, y al final de la temporada, se reduce bastante, porque hay liquidaciones.

En la siguiente temporada, el precio parte otra vez arriba, pero el INE no contabiliza esta alza, ya que supone que se trata de un nuevo producto. El resultado es que se contabilizan las bajas durante la temporada y no las alzas entre temporadas, lo cual introduce un sesgo importante.

Como consecuencia de ello, el precio de la mayoría de los bienes de vestuario y calzado “viene bajando como avión”, dice Engel. “En cuatro años, el precio de los zapatos para mujer ha caído en casi un 70%. Es decir, si en 2009 se podía comprar un par de zapatos en $20 mil, según el INE, cuatro años después, un par de zapatos similar cuesta del orden de $6 mil. Es inverosímil que el precio de los zapatos haya caído 70%. La experiencia como consumidor no tiene nada que ver con esos números. De hecho, si se mira los precios de los uniformes, también según el INE, han aumentado en un 15% durante el mismo período.

-¿Por qué la diferencia?

“Porque el INE mide el precio de los uniformes solo durante enero, febrero y marzo, de modo que no están las caídas de precios que se producen hacia el fin de la temporada para las restantes prendas de vestir”.

-¿Qué está pasando en el caso de los arriendos?

“Ese es un problema distinto al del vestuario. Lo que toma el INE es una muestra de contratos de arriendo y la sigue en el tiempo, pero casi no incorpora nuevos contratos de arriendo. ¿Qué pasa? Las grandes alzas de arriendo se producen cuando la gente firma un nuevo contrato, típicamente en unidades de fomento (UF), y ese contrato en UF se renegocia pocas veces. Las alzas de los arriendos se manifiestan en los nuevos contratos, y la muestra del INE prácticamente no tiene nuevos contratos, y con ello el resultado es que se subestima el alza de los arriendos”.

-Sumando los distintos productos, ¿en cuánto cree usted que está subestimado el IPC total?

“Mis estimaciones, así como las de otros analistas, sugieren que la subestimación del IPC en estos últimos cuatro años ha sido de al menos un punto porcentual promedio anual, e incluso, es probable que esté en torno a 1,5 puntos porcentuales al año”.

-¿Cuál es el impacto en las decisiones de política monetaria de una cifra de la magnitud que usted estima?

“La diferencia entre 1 a 1,5 puntos porcentuales de mayor inflación puede hacer la diferencia entre mantener las tasas interés o subirlas. Digo puede hacer, porque el Banco Central tiene en consideración una serie de otros factores para tomar sus decisiones. Sin embargo, uno puede afirmar que hay una probabilidad alta de que la tasa de interés del Banco Central hoy sería más alta si el IPC hubiese sido más elevado”.

-¿Cree que su estimación de inflación es consistente con el actual ciclo al alza que vive la economía chilena?

“Para muchos analistas, había un puzzle, porque varios indicadores sugerían que la economía estaba sobrecalentada y la inflación, por otra parte, sugería que no estaba sobrecalentada. Una inflación más alta va en la dirección de resolver este puzzle, porque la inflación en 2012 habría estado en un rango de entre 2,5 y 3%”.

-El presidente del Banco Central, Rodrigo Vergara, dijo: “Estamos hablando de cosas metodológicas, que no tienen gran impacto en la medición de la inflación” ¿Se está equivocando Rodrigo Vergara en ese tema?

“El tema, efectivamente, es metodológico, pero a mí me parece que un error de un punto porcentual anual sí es significativo y sí es urgente que se tomen las medidas para hacer las correcciones del caso”.

-Usted mencionó que una posible explicación para no introducir cambios metodológicos es la conveniencia de mantener la inflación por debajo de lo real en un año electoral…

“Esa frase tiene el siguiente contexto. En mi columna del fin de semana pasado, yo tomé el problema del IPC para ilustrar la importancia que tiene que avancemos con el proyecto del Gobierno de mejorar el funcionamiento del INE, en dos dimensiones clave. La primera de ellas es tener un INE con más recursos y técnicamente más sofisticado. La segunda de ellas es contar con un INE independiente y autónomo. Esa frase, entonces, se enmarca en la parte de mi argumentación que destaca la importancia de la autonomía e independencia de un instituto estadístico de un país. Cuando el director del INE no hace correcciones, que a todas luces debió hacer de inmediato, es clave que la opinión pública descarte la posibilidad de que haya motivaciones políticas de por medio. Hoy no es posible descartar esa posibilidad, porque el director del INE tiene como jefe directo a un ministro político, que en el caso de Chile es el ministro de Economía”.

-¿Usted cree que está inflación se mantuvo baja por razones políticas?

“La autonomía y la independencia están ahí para proteger a las instituciones técnicas de presiones políticas. Por eso es que tenemos la autonomía del Banco Central y la del Consejo para la Transparencia, y deberíamos tener autonomía para el INE”.

-¿El problema con la medición de la inflación puede tener impacto en la credibilidad de las cifras chilenas en el exterior?

“Este tipo de situaciones suceden en todos los institutos de estadísticas del mundo. Lo que distingue a los países serios de los que no lo son, es que los países serios responden y corrigen rápidamente los problemas. En la medida en que el INE haga las correcciones de manera rápida, no tendría por qué afectar la credibilidad externa que tiene Chile”.

-Un analista de Morgan Stanley planteó que esto podría explicar el puzzle de alto crecimiento con bajísima inflación. ¿No existe el riesgo de que los analistas nos pongan en el saco de los países de la región que han tenido problemas con sus cifras oficiales?

“Los analistas internacionales son sofisticados y entienden, por ejemplo, que Argentina tiene serios problemas con sus instituciones, problemas de un orden de magnitud mayor que los problemas que podamos tener en Chile. Chile -comparado con Argentina, Venezuela o Tanzania- es un país con instituciones mucho más sólidas y creíbles. Ahora, nuestra comparación no debería ser con Argentina, sino con los países desarrollados, a donde Chile quiere llegar”.

-¿Cuáles son las tareas que quedan por hacer?

“Hay una urgente y dos importantes. Como dijo Mafalda, lo urgente no deja tiempo para lo importante, pero espero que, en esta ocasión, no desperdiciemos la oportunidad de hacer las tareas importantes también. Lo urgente consiste en hacer las correcciones metodológicas al IPC, rápido. Lo importante es que el proyecto de ley que crea una nueva institucionalidad para el INE sea más ambicioso. La versión actual contempla un aumento de recursos de apenas 5% y el INE requiere muchos más recursos que esos, para estar al nivel que debiera estar. Tenemos un INE para un país de 8 mil dólares per cápita y no para un país de 20 mil dólares per cápita. El INE se fue quedando atrás, y para la etapa en que Chile está ahora, y va a estar en las próximas décadas, requiere mucho más recursos. El segundo punto importante es el de la autonomía. El proyecto actual no asegura un INE inmune a presiones políticas”.

Fuente: El Mercurio