«Hacia una nueva constitución»

«Será clave que se otorgue transparencia y publicidad a todo el proceso, así como de garantías para que podamos informarnos adecuadamente de las distintas etapas».

18-12-2019

La sala de la Cámara de Diputados deberá votar hoy la reforma que habilita el plebiscito para decidir si nos daremos una nueva constitución, así como las reglas electorales para conformarse la Convención Constitucional, sea mixta o no.

Esta reforma viene a concretar los acuerdos de casi todos los partidos de gobierno y oposición y, de aprobarse también por el Senado, el 26 de abril de 2020 estaríamos, de manera inédita en la historia de nuestro país, convocados a votar si estamos de acuerdo o no con adoptar una nueva constitución. Para esto, se prevén dos fórmulas entre los que deberemos señalar preferencia: Convención Mixta Constitucional (172 miembros, mitad parlamentarios en ejercicio y mitad de personas electas para esta función) o Convención Constitucional (155 personas, electas especialmente para esta función). Asimismo, se deberá aprobar la propuesta de la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados de paridad en su integración entre mujeres y hombres, escaños reservados para personas de pueblos indígenas y mayores facilidades para personas independientes (no pertenecientes a partidos políticos) para postularse como candidatos. Estos tres últimos temas son muy relevantes para un ejercicio tan inédito como este y busca garantizar una mayor y mejor representación de grupos tradicionalmente excluidos para que la futura nueva constitución goce de mayor legitimidad y cuente con la visión y opinión de la sociedad en su conjunto.

Las normas de la posible futura constitución deberán ser aprobadas por un quórum de 2/3 de los delegados y delegadas constituyentes, lo cual si bien es alto, tiene como objetivo que haya un alto grado de consenso en la nueva constitución, lo que también es clave para su futura legitimidad.

Finalmente, el texto de la nueva constitución deberá ser ratificado por la ciudadanía en un plebiscito, para el cual se establecerá el voto obligatorio.

Sin duda se trata de una oportunidad única y que, por esto mismo, levanta una serie de interrogantes y dudas. Será clave que se otorgue transparencia y publicidad a todo el proceso, así como de garantías para que podamos informarnos adecuadamente de las distintas etapas.

Disponible en La Hora