“No a la corrupción”

Esta iniciativa era uno de los grandes temas pendientes que quedaban en la materia y que recientes casos habían revelado su urgencia.

31-10-2018

La semana pasada el parlamento aprobó de modo unánime un proyecto que aumenta las penas por delitos de corrupción. Se trata de una excelente noticia y que viene a convertirse en la ley número 13 que aprueba nuestro Congreso desde que en el art 20151a Comisión Engel entregara sus propuestas. Esta iniciativa era uno de los grandes temas pendientes que quedaban en la materia y que recientes casos habían revelado su urgencia.

Sanciones prácticamente ridículas por casos de corrupción, como la acordada por el ex subsecretario Wagner por recibir recursos de modo ilegal del grupo Penta mientras ejercía el cargo o del ex gerente general de Corpesca que reconoció haber sobomado a dos ex parlamentarios para que votaran a favor de los intereses de su empresa la Ley de Pesca, nos indignaron. Los avances de este proyecto son numerosos.

En primer lugar, en general, se suben penas por delitos de corrupción como el fraude al fisco, malversación de caudales públicos, tráfico de influencias, cohecho, soborno, entre otros. De este modo, por ejemplo, si un funcionario recibe recursos ilegalmente para realizar un trámite como otorgar la licencia de conducir, ahora arriesgará entre 541 dias y 5 años, a diferencia de lo que ocurría antes, con una pena bajísima de entre 61 a 540 días.

Por otra parte, se avanza de acuerdo a los estándares internacionales en sancionar el recibir un soborno sin que se requiera demostrar el “servicio” prestado por esos recursos, lo que hasta el momento hada muy difícil comprobar este delito, dado que Ia corrupción tiende a no dejar rastros.

Asimismo se establecen nuevos delitos como el soborno entre privados o la administración desleal, se introduce la figura de la delación compensada —herramienta clave para desbaratar entramados de corrupción-, se introduce una agravante para ciertas autoridades o altos funcionarios que cometen este tipo de ilícitos y se perfeccionan las inhabilidades para ejercer cargos públicos.

El paso dado por nuestro Congreso es una clara y fuerte en la lucha contra la corrupción a futuro y nos sigue poniendo en las ligas de los pares que reaccionan de manera contundente ante este tipo de escándalos.

Disponible en La Hora