Nueva encuesta de Ipsos y Espacio Público reafirma que cuarentenas se viven de forma desigual en la capital y en regiones

15-07-2020

¿Cómo han enfrentado la cuarentena las regiones del país? ¿Qué cambios han existido en la actividad laboral producto de la evolución de la pandemia? Estas y otras preguntas responde una nueva versión de la encuesta de Ipsos y Espacio Público “¿Cómo se vive la cuarentena en regiones?”.

El sondeo se realizó entre el 4 y el 8 de julio a través de un cuestionario web, complementado con encuestas telefónicas en comunas de menores ingresos. La aplicación se realizó a hombres y mujeres mayores de 18 años, residentes en las comunas de Iquique, Alto Hospicio, Antofagasta, Calama, Viña del Mar, Valparaíso, Rancagua y Machalí. De esta forma, la muestra quedó compuesta por 800 casos.

Con esta medición en regiones, es posible confirmar las conclusiones que se desprendieron de la primera versión de la encuesta aplicada en la Región Metropolitana. Así, se puede observar que la cuarentena también se vive de manera desigual entre la población del país, aunque en regiones se matiza, en algunos ámbitos, el impacto de las crisis por grupos socioeconómicos. Además, los datos demuestran que la crisis sanitaria ha tenido un alto impacto en los salarios y la actividad laboral de las personas, pero no así en la movilidad. Del mismo modo, según la encuesta, la política pública no ha tenido una magnitud acorde al impacto de la crisis sanitaria y económica en la vida de las personas, y aunque ha habido un avance en la cobertura de beneficios estatales y su focalización, la evaluación de la ciudadanía continúa siendo aún muy deficiente.

Cuarentena desigual en regiones
Con las medidas de confinamiento, la posibilidad de quedarse en casa y no salir por motivos laborales presenta una inequidad socioeconómica muy relevante, al igual que lo observado en la Región Metropolitana, aunque con menor intensidad. Cerca del 50% de las personas que trabajan pertenecen a los grupos C3 y D/E han debido salir de sus casas para trabajar. Por otro lado, en la Región Metropolitana un 48% del grupo ABC1 y un 44% del grupo C2 han tenido la oportunidad de trabajar todo el tiempo desde sus casas, mientras que en regiones estas cifras alcanzan un 34% y 33% respectivamente. Si bien se trata de cifras superiores a las de los otros grupos, esto puede deberse a que el teletrabajo ha penetrado con menos fuerza en las regiones observadas o bien por la naturaleza de las labores.

Desde que se inició la crisis sanitaria, en el 37% de los hogares algún miembro ha debido cambiar de actividad económica o trabajo. Esto es proporcionalmente menor en los hogares ABC1 en comparación con el resto de los grupos socioeconómicos. En la Región Metropolitana la cifra total alcanzó un 42%. En particular, en Antofagasta y Calama existe una alta proporción de hogares en los que al menos uno de sus miembros ha debido cambiar de actividad laboral, llegando al mismo nivel que se observó en la Región Metropolitana.

Asistencia del gobierno durante la crisis
La encuesta de Ipsos y Espacio Público también consultó sobre las medidas económicas que ha tomado el gobierno para ayudar a las familias más vulnerables y la evaluación que se realiza de éstas. En regiones, el 44% de la población señala haber recibido algún tipo de ayuda desde el gobierno o el municipio durante la crisis sanitaria. Esta cifra es diez puntos mayor a la observada en la Región Metropolitana, lo que puede explicarse porque, desde que se aplicó la encuesta en la capital, ha existido mayor tiempo para entregar los beneficios. Si esta información se desagrega por grupo socioeconómico, es posible observar que la focalización de la ayuda, ya sea monetaria o material, ha estado mejor focalizada que en la Región Metropolitana.

La evaluación de la ciudadanía es bastante crítica respecto de la entrega de ayuda por parte de las autoridades. Ante la pregunta “¿Usted diría que los beneficios que ha recibido son suficientes o insuficientes para las necesidades de su hogar en esta crisis?”, un 38% considera suficiente la entrega de cajas de mercadería y un 29% califica de la misma forma la ayuda monetaria.

Movilidad en regiones
Respecto de la movilidad durante las cuarentenas, un 34% de las personas asegura haber salido de su hogar para trabajar durante los últimos siete días. Si estos datos se desagregan por región, en Rancagua y Machalí alcanzan un 22%, mientras que en Iquique y Alto Hospicio esa cifra alcanza
44%.

Además de las razones laborales, el 91% de la población ha salido durante la última semana por otros motivos. Así, destaca la compra de alimentos o insumos básicos (82%), compra de remedios (39%) y los trámites personales (23%). Estas cifras son muy similares a las observadas en la encuesta aplicada en la Región Metropolitana.

Entre los principales medios de transporte que han utilizado las personas durante las cuarentenas, destaca el vehículo propio (45%) y el transporte público (36%), mientras que un 17% se ha desplazado caminando. En este punto, cabe señalar que el uso de transporte público ha sido proporcionalmente más usado por el grupo socioeconómico D/E y en la Región de Valparaíso. Al contrario, el vehículo particular ha sido más utilizado en Rancagua–Machalí e Iquique–Alto Hospicio y por los grupos socioeconómicos ABC1, C2 y C3.

En relación con las medidas sanitarias, un 85% de las personas que ha salido de su casa durante los últimos siete días lo ha hecho contando siempre con los permisos necesarios y un 7% la mayoría de las veces. Esto significa que sólo un 8% de la población estaría infringiendo la norma sanitaria al interrumpir el confinamiento sin autorización. Lo anterior es relevante para evaluar el modo en que se han implementado las cuarentenas en el país, con cifras muy similares a las de la Región Metropolitana.

Para Pía Mundaca, directora ejecutiva de Espacio Público, existe una tendencia clara entre los resultados de la Región Metropolitana y lo observado ahora en regiones. En ese sentido, señala que el estudio demuestra que “la pandemia ha tenido un fuerte impacto en los ingresos de las personas y que la forma en que la cuarentena ha sido diseñada hace que la gran mayoría salga con permisos, cumpliendo la norma”. Con estos datos, Mundaca plantea que es fundamental considerar “las dinámicas de cada territorio para controlar el avance de la pandemia y para diseñar las eventuales medidas de desconfinamiento”.

Respecto de los resultados, Alejandra Ojeda, directora del área de Estudios Públicos de Ipsos Chile comenta que “la forma cómo se está viviendo la cuarentena no es la misma según territorio. Observamos regiones más expuestas que otras así como diferencias en las cobertura de la ayuda del Estado y de los municipios. Pero, todo el territorio comparte una mayor exposición al contagio por parte del nivel socioeconómico más bajo y un mayor impacto en este grupo en relación al ingreso y las condiciones de trabajo”.

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