«Principios de Helsinki y justicia climática»

«Cabe esperar que en toda la sociedad se instale el necesario sentido de urgencia y gravedad ante los efectos humanitarios devastadores y pérdidas severas que se avecinan si no somos capaces de limitar el aumento de la temperatura a 1,5ºC.»

11-05-2019

Recientemente, el Fondo Monetario Internacional advirtió que si la temperatura global sigue subiendo al ritmo que lo ha hecho hasta ahora, el PIB mundial podría bajar entre 15% y 25%. Christine Lagarde –directora gerente del FMI- ha dicho que el asunto es tan serio que compete también a los bancos centrales y, por supuesto, al sector financiero. El pasado 13 de abril, la Coalición de Ministros de Finanzas por la Acción Climática, nacida al amparo del Banco Mundial y de la presidencia de la COP22 de Marrakech (2016), adoptó los Principios de Helsinki. Esta coalición, hoy presidida por los ministros de Finanzas de Finlandia y Chile, y que reúne a 23 países, tiene como objetivo promover buenas prácticas y experiencias en macrofinanzas, impuestos y gestión pública, con el fin de acelerar una transición justa hacia una economía baja en carbono y resiliente a los impactos del cambio climático. 

Los seis principios buscan insertar coherencia, desarrollar y compartir buenas prácticas, considerar el precio del carbono en las decisiones, tener en cuenta el cambio climático en la política pública macroeconómica, la política fiscal, el presupuesto, la gestión de la inversión y la contratación pública, y, por sobre todo, movilizar recursos privados para el financiamiento de la acción climática, de manera de apoyar la adaptación y mitigación al cambio climático, todo en sintonía con la implementación de las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDCs) del Acuerdo de París. 

En buena hora Chile, a través del ministro Larraín, lidera esta coalición que busca avanzar en mayor justicia climática. Cabe esperar que en toda la sociedad se instale el necesario sentido de urgencia y gravedad ante los efectos humanitarios devastadores y pérdidas severas que se avecinan si no somos capaces de limitar el aumento de la temperatura a 1,5ºC.

Disponible en La Tercera