Solo algo de luz al apagón digital

«Más allá del avance que presenta al fallo al aceptar el uso de la firma electrónica, la luz que introduce al apagón electrónico en las notarías es poca»

03-03-2021

Señor Director:

El 23 de febrero, la Corte de Apelaciones de Santiago resolvió sobre el uso de herramientas informáticas en los oficios notariales, dictamen que se esperaba desde una resolución anterior que decretó lo que en una columna del 8 de septiembre de 2020 describimos como un ‘apagón digital’ en las notarías de la Región Metropolitana.

En lo esencial, esta nueva resolución acepta el uso de ciertas herramientas informáticas para la operación de los notarios, en particular, el uso de la firma electrónica, siempre y cuando no se trate de escrituras públicas. Aun cuando esto constituye un avance, son varios los elementos de este fallo que nos parecen cuestionables.

Primero, el fallo reitera la territorialidad de la función notarial, lo cual para efectos del uso de mecanismos informáticos no tiene ningún sentido, dado que el atractivo de ese tipo de mecanismos radica precisamente en que tienen la capacidad de operar a distancia sin ser restringidos a un territorio determinado.

Segundo, se sigue exigiendo que algunas actuaciones sean presenciales, lo cual sabemos que no se cumple la mayoría de las veces con el sistema actual. En efecto, según un informe de la Fiscalía Nacional Económica, el 82% de los usuarios de notarías declara no haber visto al notario.

Tercero, se plantea que no pueden existir terceros involucrados en los procesos señalados (firma, identificación, autenticación y otros) con una definición muy vaga de estos ‘terceros’. Muchos de los servicios informáticos que debieran usar las notarías son prestados por terceros, incluyendo los prestadores de firma electrónica, por lo cual no quedan claros los límites y alcances de esa definición.

Más allá del avance que presenta al fallo al aceptar el uso de la firma electrónica, la luz que introduce al apagón electrónico en las notarías es poca. Nos parece que una forma de avanzar en la solución definitiva de este problema es terminar el proceso de discusión del actual proyecto de ley sobre notarios, que está impulsando el Ministerio de Justicia y que lleva más de un año esperando que el Senado inicie el segundo trámite legislativo para transformarlo en ley de la República. Solo así se podrá avanzar decididamente en el uso de herramientas informáticas en las notarías, facilitando la vida y reduciendo los costos de los servicios notariales para toda la ciudadanía.

Publicada en El Mercurio.